viernes, 18 de enero de 2013

Ámsterdam


Ámsterdam


Estando mi prima Mariela viajando por Europa al mismo tiempo que yo, nos encontramos en Holanda, en Eindhoven y decidimos ir juntos a conocer Ámsterdam.


Como buenos aventureros llegamos a Ámsterdam sin reservación de hotel y sin un lugar donde dormir, pero para eso están las oficinas de turismo, para ayudarte a reservar un hostal bien económico apenas te bajas del tren. Nos quedamos en una habitación con seis camas en la que pagamos 17€ por noche si mi memoria no me falla. Pero no había tiempo que perder había que conocer la ciudad.

Apenas comenzando nuestro recorrido recuerdo había un gran escenario en la ciudad y gente por todas partes, claramente era el ambiente de una fiesta, yo le dije a Mariela – Ves? toda esta celebración para recibirnos. Pero mi prima le preguntó a un policía y este nos explico que era fiesta nacional por el fin de la segunda guerra mundial y que habría un concierto con la presencia de la reina.

Ámsterdam tiene un ambiente único sin duda. Sabía que había canales de agua, pero no tantos, eso fue lo primero que me llamo la atención, había más agua que en Venecia. 

Como íbamos a estar pocos días debíamos conocer lo más que pudiéramos en el menor tiempo posible. Es por esto que alquilamos unas bicicletas, tomamos el mapa, y en un día recorrimos casi toda la ciudad pedaleando. Esto pudo ser fácil ya que en toda Holanda las calles están bien acondicionadas para los ciclistas, era increíble ver como en todas partes habían canales para las bicicletas y en todas las esquinas semáforos para los autos, los peatones y por supuesto las bicicletas.





Es irremediable que cuando mencionas Ámsterdam a cualquiera en Europa, piensan en dos cosas: Coffe Shops y Red Light District.  Estoy seguro que todos los que van a Ámsterdam se van con anécdotas interesantes para contar luego de visitar estos sitios, pues yo también, pero lamentablemente no todas las anécdotas son aptas para publicarlas en un blog. Sin embargo quiero aclarar que el Red Light District me sorprendió bastante. Cuando te hablan de un lugar donde las prostitutas están exhibidas en vitrinas y tu puedes elegir tu “vitrina” favorita, piensas que el lugar estará ocupado por hombres en búsqueda de ustedes ya saben que. Por ello fue una sorpresa darme cuenta que se trataba de una atracción turística que atraía hombres y mujeres de todas las edades… ok no todas las edades, obviamente no habían niños. Pero recuerdo haber visto dos grupos guiados de turistas de la tercera edad. Vi parejas de enamorados, vi grupos de amigos y amigas. Era un ambiente que imaginé seria perverso pero en cambio era totalmente turístico.




Pero aunque muchos lo ignoran en Ámsterdam hay otras opciones. Fuimos al museo de Van Goh y a la casa de Ana Frank. Yo siempre he sido mas amante de la historia que del arte, por esto prefiero la casa de Ana Frank, hasta el corazón mas duro se ablandaría en ese sitio.

No todo fue bueno, estando allá recordé que mi madre había dicho que cuando conoció Amsterdam en los setentas le pareció una ciudad muy sucia. No sé como habrá sido durante los últimos treinta años pero lamentablemente mi impresión en esos pocos días también fue la misma. Quizá la ciudad con mas basura en la calle que he visto en Europa.  Sin embargo yo prefiero recordarla por los canales de agua, por las papas fritas y por sus bellas “vitrinas”. 



Twitter: @MauroHoyer

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