jueves, 10 de enero de 2013

Múnich


La segunda ciudad sobre la que escribo es Múnich. No puedo retrasar hablar de Múnich pues es la primera ciudad que conocí en Europa, y por la que siento una gran afinidad. Viví casi seis meses cuando tenía doce años y regresé 13 años después para sentirme como en casa.

Era el año ’95 y en esa época con doce años yo era muy distinto a como soy ahora. No me gustaban los cambios (cosa que cambió con el tiempo), ahora mas bien me aburro cuando no veo cambios. En fin, en la época era más introvertido y al último momento, no quería dejar Maracaibo por seis meses ya que eso era muuuuucho tiempo. Sin embargo Múnich fue todo lo que una ciudad debía ser. Conocí eso de lo que había escuchado pero no había atestiguado nunca… una ciudad organizada, conocí lo que era la puntualidad. Además es una ciudad limpia, interesante y amigable. En Múnich a los doce años podía salir solo y transportarme con el metro, cuando en Maracaibo no podía ir solo ni a la esquina. Ya sé lo que están pensando, que estoy dejando mal a mi país por sorprenderme con la organización de otro. Yo adoro mi ciudad y adoro mi país, pero en ese entonces era inevitable comparar cuando lo único que conoces es tu ciudad de origen.

En el 95 estuve en Múnich con mis padres y mi hermana, afortunadamente mi padre quien había hecho su doctorado en Alemania años atrás, ya tenia amigos por esos lares. No puedo escribir sobre este viaje y no nombrar a Herman Drewes o como le decíamos mi hermana y yo cuando éramos niños “Tio Harry”. Él nos atendió y nos hizo conocer muchas cosas, durante toda nuestra estadía.

En el 2008 cuando volví para quedarme por dos semanas y medias, me sentía feliz de estar ahí.  El mismo primer día me encuentro con la celebración en Marienplatz por el campeonato que recién había obtenido el Bayern München, pude ver a todos los jugadores que celebraban junto al publico desde el balcón de la alcaldía, sin duda la mejor forma de comenzar ese viaje a Múnich.

Recorrer las calles que me conocía de memoria a pesar de no haberlas pisado en 13 años me hacía sonreír. Estoy seguro que mas de uno me vería y diría – Este loco de que se estará riendo. Pero era una sensación maravillosa, mi memoria se puso a trabajar sola. Cuando paseaba por lugares como Marienplatz, Odeonplatz, Frauen Kirche, Stachus etc mi mente recordaba hasta las conversaciones que tenía con mi padre cuando caminaba por los mismos sitios trece años atrás.

Cuando tenia doce años presencié en Múnich una gran experiencia llamada “Oktoberfest”, y volver al Oktoberfest es algo que tengo pendiente por hacer. El Oktoberfest es el festival de cerveza mas famoso del mundo y donde se pueden ver a alemanes y turistas borrachos desde temprano y  hasta tarde en la noche. Entonces cuando no tenia edad para tomar alcohol estuve en Munich durante el Oktoberfest y cuando tenia la edad, estuve en Múnich pero no durante el Oktoberfest. Obviamente tengo pendiente regresar a Múnich DURANTE el Oktoberfest.  Y robarme otra jarra de cerveza de un litro… si “otra”.



Mis recomendaciones en Múnich empiezan por probar la comida bavara, las distintas salchichas y mi favorito el Laberkese. También visitar el parque olímpico, el Deutsche Museum, tomarse un litro de cerveza en el Hofbraü Hause o en cualquier Biergarten si hay buen clima. No pueden olvidar que si pasan por la entrada de la Residenz frente a Odeonsplatz,  hay unos leones que sostienen unos escudos, que tienen en su parte baja una cabeza de león, deben tocar esa cabeza para tener buena suerte, quédense un rato y verán como la gente que pasa caminando por ahí, toca la cabeza del león así este apurada.

Quizá con Múnich sea un poco subjetivo, ya que es la ciudad donde viví cuando apenas iba entrando a la adolescencia, pero definitivamente es una de mis preferidas y una de las ciudades en las que me siento bien y me gustaría vivir. Si no la conocen traten de ir… preferiblemente durante el Oktoberfest.



Twitter: @MauroHoyer

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